FOTODEPILACIÓN EN DORSIA CLINICAS DE ESTETICA
Apunte histórico:
La fotodepilación fue impulsada en los años 80 gracias a Anderson y Parrish quienes desarrollaron el principio de fototermolisis selectiva, a partir de ese momento y de manera paralela aparecen el mercado láseres como el rubí o neodimio YAG que basados en ese principio consiguen provocar un depilación permanente. Desde entonces, han sido muchos los estudios científicos que se han ido publicando en torno a la eficacia de los diferentes láseres y sus efectos secundarios.
En que consiste la fotodepilación:
Basada en el principio de fototermolisis selectiva, la fotodepilación pretende destruir el folículo piloso mediante la absorción selectiva por parte del mismo y en concreto de su melanina (cromóforo) de una determinada longitud de onda que es emitida por un generador y que podrá ser del tipo LASER o LUZ PULSADA INTESA (IPL). De este modo la energía lumínica es transformada en energía térmica y este calor resultante es el que se encarga de dañar el folículo piloso.
Variables del tratamiento:
Obviamente una de las más importantes será la longitud de onda que se mide en nanómetros, a mayor longitud de onda mayor penetración y menor absorción por parte del cromóforo.
Tiempo de relajación térmica: tiempo necesario para reducir en un 50 por ciento la temperatura generada por la energía lumínica sobre el tejido.
Fluencia: Es la energía administrada y éste parámetro es directamente proporcional a la eficacia.
Duración del pulso: tiempo que dura la emisión del pulso.
Número de pulsos: fundamental tenerlo en cuenta en caso de fototipos oscuros. Al fraccionar el pulso también fraccionamos la energía para que los tejido no se sobrecalienten.
Intervalo pulso: tiempo entre uno y otro pulso.
Otros parámetros no tan determinantes son la frecuencia de los pulsos o el spot (superficie de emisión).
Condicionantes de eficacia:
Básicamente se trata de la melanina, pues ésta, no es solo un pigmento o cromóforo presente única y exclusivamente en el folículo piloso sino que también está presente en la piel. Por ello, cuánto más morena es una persona mayor será el riesgo de presentar una quemadura de primer o segundo grado.
Grosor del pelo, a mayor grosor mayor eficacia.
Profundidad del folículo piloso: importante de cara a establecer que longitud de onda sería la más adecuada para un exitoso tratamiento.
Densidad folicular: importante de cara a planificar las sesiones y la fluencia de las mismas.
Edad y sexo: la presencia de una tasa elevada de andrógenos dificultan el tratamiento por ello las áreas con mayor estímulo androgénico serán más resistentes al tratamiento.
Tipos de Láseres:
Son muchos, rubí, soprano, neodimio, diodo, pero quizá los más demandados para este tipo de tratamientos son el láser alejandrita que emite a 755 nm y la luz pulsada, una completa plataforma que tiene como ventaja sobre el resto de láseres la posibilidad de utilizar diferentes longitudes de onda y por tanto tratar a un perfil más amplio de pacientes y condicionantes, muy eficaz para el vello facial.
Efectos secundarios:
Puesto que el mecanismo de acción de la fotodepilación no es otro más que el de convertir la energía lumínica en térmica los efectos secundarios controlados más frecuentes van desde el eritema a la aparición de quemaduras de primer y segundo grado que siguiendo el protocolo de tratamiento adecuado, y que básicamente consiste en: aplicación de corticoides tópicos, substancias reepitalizantes en forma de cremas, aceite o ungüentos y sobre todo la prohibición explicita de tomar el sol durante los dos o tres meses subsiguientes a la aparición de las mismas, desaparecerán completamente sin ningún tipo de secuela.
En una primera fase la quemadura puede presentarse en forma de lesión ampollosa con exudado, posteriormente evolucionará hacia una lesión hiperpigmentada con aparición de una costra marronácea que desaparecerá en tres o cuatro días dando paso a una lesión hipopigmentada que coincidirá con el spot empleado en la fotodepilación y que se resolverá completamente pasados unos dos o tres meses, en algunos casos hasta seis, si se han llevado a cabo todos las precauciones necesarias y se han aplicado los principios activos pertinentes.
La evolución del proceso anteriormente expuesto ha sido consensuada y claramente contrastada gracias a la vasta experiencia adquirida en el tratamiento de los efectos secundarios controlados derivados de la fototermolisis.
Raramente se contempla la formación de queloides en pacientes que tienen tendencia a realizar cicatrizaciones anómalas.
Conclusiones:
Todo paciente que decide contratar el tratamiento denominado FOTODEPILACION en Dorsia Clínicas de Estética ha de firmar los consentimientos informados asociados regidos por la Sociedad Española de Medicina Estética en los que claramente se contempla la posibilidad de producirse efectos secundarios controlados tales como: cicatrices, discromías, enrojecimiento, hematomas y quemaduras de primer y segundo grado leves. Quedando así advertido tanto verbalmente como por escrito de los mismos.